El gobierno de Coahuila ha intensificado la seguridad en su frontera norte, desplegando un operativo especial con helicópteros, 300 elementos y más de 50 unidades tácticas, tras una serie de enfrentamientos armados con civiles en los límites con Nuevo León. La estrategia busca impedir la entrada de grupos de la delincuencia organizada y garantizar la tranquilidad en la región. Durante la última semana se han registrado al menos tres ataques contra fuerzas de seguridad en el municipio de Hidalgo. El más reciente ocurrió la madrugada del sábado 18 de octubre, cuando una patrulla de la Policía Estatal fue agredida por los tripulantes de una camioneta pick-up blanca, presuntamente la misma involucrada en un ataque a militares días antes. El fiscal general del estado, Federico Fernández Montañez, informó que dos agentes resultaron heridos en este último enfrentamiento: uno con una lesión en la pierna y otro con heridas en el rostro, quien fue trasladado en helicóptero a Saltillo.
Ambos se reportan estables.
Tras la agresión, los atacantes abandonaron la camioneta, en la cual se aseguraron tres armas largas y cartuchos. El fiscal subrayó que “en Coahuila no se baja la guardia” y que los operativos en carreteras, brechas y caminos rurales son permanentes, por instrucción del gobernador Manolo Jiménez Salinas. Fernández Montañez reiteró que estos hechos violentos son una reacción a la fuerte presencia policial y militar en la zona, y que ocurren lejos de las cabeceras municipales, lo que demuestra la efectividad de los filtros de seguridad.
En resumenTras tres enfrentamientos armados en 72 horas en la frontera con Nuevo León, que dejaron dos policías estatales heridos, Coahuila reforzó la seguridad en la zona norte con un operativo que incluye 300 agentes y vigilancia aérea para impedir la incursión de grupos criminales.