Una violenta riña en el Centro Penitenciario de Aguaruto, en Culiacán, dejó un saldo de un interno muerto y tres heridos, además de evidenciar graves fallas de seguridad al descubrirse un arsenal en su interior. El enfrentamiento subraya la persistente falta de control en uno de los penales más conflictivos de Sinaloa. Los hechos ocurrieron la tarde del 17 de octubre, cuando un enfrentamiento entre personas privadas de la libertad escaló a un tiroteo. La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó que la situación fue controlada por un grupo interinstitucional. Tras la riña, en la que falleció el interno José Eleazar “N”, las autoridades realizaron una revisión exhaustiva en los módulos involucrados.
El resultado fue el aseguramiento de siete armas de fuego, de las cuales tres eran fusiles automáticos.
Además, se localizó un artefacto explosivo artesanal, el cual tuvo que ser desactivado por personal especializado del Ejército dentro del mismo penal debido al riesgo que implicaba su traslado. La SSP estatal señaló que, irónicamente, horas antes del enfrentamiento se había realizado una revisión de rutina en la que solo se encontraron tres teléfonos celulares y cuatro puntas hechizas, sin detectar las armas de alto poder. Este incidente no es aislado; en revisiones anteriores en el mismo centro se han decomisado armas, cargadores y drogas, lo que demuestra la continua vulnerabilidad del sistema penitenciario ante el ingreso de objetos prohibidos y el poder que mantienen los grupos criminales intramuros.
En resumenUna riña a balazos en el penal de Aguaruto, Culiacán, resultó en un reo muerto y tres heridos. Un operativo posterior al enfrentamiento llevó al decomiso de siete armas de fuego, incluyendo rifles de asalto, y un artefacto explosivo, lo que pone de manifiesto las graves brechas de seguridad en el centro penitenciario.