El narcotraficante de origen chino Zhi Dong Zhang, conocido como “Brother Wang”, fue entregado por Cuba a México y posteriormente extraditado a Estados Unidos. Su recaptura y traslado representan un golpe significativo en la cooperación internacional contra el tráfico de fentanilo y el lavado de dinero, aunque su fuga inicial evidenció fallas en el sistema de justicia mexicano. [PARAGRAPH BREAK]Zhi Dong Zhang fue detenido en la Ciudad de México en octubre de 2024, identificado como un actor clave en el tráfico internacional de drogas, lavado de dinero y con alianzas con cárteles en América, Europa y Asia, contando con una Notificación Roja de Interpol. Sin embargo, el 11 de julio de 2025, se fugó después de que un juez le concediera la medida de prisión domiciliaria. Tras su escape, se implementó un operativo de búsqueda internacional.
Fue finalmente detenido en Cuba el 31 de julio de 2025 junto a otras dos personas. Su entrega a las autoridades estadounidenses fue el resultado de gestiones de la Fiscalía General de la República (FGR) y un operativo conjunto de fuerzas federales mexicanas. El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, celebró la acción coordinada a través de la red social X, afirmando: “¡Bien hecho!
Cuando las naciones trabajan juntas, la gente se beneficia.
Excelente trabajo de todos los involucrados en este caso”. El caso subraya la complejidad de las redes criminales transnacionales y la importancia de la colaboración entre países para desarticularlas, al tiempo que pone de manifiesto las vulnerabilidades del sistema judicial mexicano que permitieron su escape inicial.
En resumenLa exitosa recaptura y extradición de “Brother Wang” marca una victoria para la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico. No obstante, su fuga previa desde un arresto domiciliario en México también resalta graves deficiencias y posibles actos de corrupción dentro del sistema de justicia nacional que requieren ser atendidos.