El asesinato del abogado David Cohen Sacal a las afueras de la Ciudad Judicial en la Ciudad de México ha puesto de relieve la vulnerabilidad del gremio legal en el país. Las investigaciones avanzan con la detención de dos presuntos autores materiales, Donovan “N” y Héctor “N”, y la búsqueda de un autor intelectual apodado “El Goofy”. [PARAGRAPH BREAK]El ataque ocurrió el 13 de octubre, cuando Cohen Sacal fue baleado por la espalda al salir del edificio judicial. La rápida acción policial, apoyada por un agente de investigación que se encontraba en el lugar, permitió la detención casi inmediata de Héctor “N”, de 18 años. Días después, el 15 de octubre, Donovan “N”, de 20 años, fue capturado en Iztapalapa. La investigación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) ha revelado que los presuntos sicarios se reunieron previamente con un tercer hombre, identificado como “El Goofy”, en un inmueble de la colonia Doctores, a solo 700 metros del lugar del crimen, para planear el ataque.
Donovan “N” ya fue vinculado a proceso por delitos contra la salud y cohecho, mientras que el proceso por homicidio calificado sigue su curso.
Este caso se suma a una alarmante estadística: la Asociación Nacional de Abogados de Empresa (ANADE) reporta que 168 abogados litigantes han sido asesinados en los últimos cinco años en México, convirtiendo la defensa de la justicia en una profesión de alto riesgo.
En resumenEl homicidio de David Cohen ha desencadenado una rápida respuesta judicial con la detención de los presuntos sicarios y avances para identificar al autor intelectual. Sin embargo, el crimen también funciona como un sombrío recordatorio de la violencia sistémica que enfrentan los abogados en México, donde ejercer el derecho se ha vuelto una labor peligrosa.