Sinaloa enfrenta una de sus rachas más violentas del año, con al menos 41 homicidios registrados en menos de una semana. Las autoridades atribuyen la escalada de violencia a una disputa interna entre facciones del Cártel de Sinaloa, exacerbada por la muerte de un líder operativo de “Los Chapitos”. La violencia se desató tras el abatimiento de Luis Ezequiel Rubio Rodríguez, alias “El Morral”, el 20 de octubre, y la detención de varios de sus operadores, lo que reactivó la guerra entre “Los Chapitos” y “Los Mayos”. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía estatal documentaron un repunte drástico de asesinatos, con 11 homicidios tan solo el 22 de octubre.
En respuesta, las fuerzas federales han intensificado sus operativos.
En Jesús María, municipio de Culiacán, un enfrentamiento entre autoridades y civiles armados resultó en la detención de tres personas, la liberación de una víctima de secuestro y el aseguramiento de un arsenal que incluía una ametralladora, armas largas y vehículos con blindaje artesanal. En otro evento en Eldorado, un enfrentamiento con la Marina dejó dos presuntos delincuentes abatidos.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, reconoció la crisis durante su comparecencia en el Congreso, afirmando que el repunte de mayo y junio fue el más fuerte de la administración actual, pero aseguró que “Sinaloa es una prioridad” y prometió que “se va a pacificar” mediante un reforzamiento de tropas y células de investigación por instrucción directa de la presidenta Claudia Sheinbaum.
En resumenUna violenta pugna interna del Cártel de Sinaloa ha provocado más de 40 muertes en seis días, tras el abatimiento de un líder de “Los Chapitos”. En respuesta, el gobierno federal ha intensificado los operativos, logrando detenciones y decomisos de arsenales, mientras el secretario de Seguridad asegura que se reforzará la presencia federal para pacificar el estado.