Un fatal accidente en Zamora, Michoacán, que involucró a una patrulla de la Guardia Nacional, dejó un saldo de cuatro personas fallecidas, entre ellas una madre y sus dos hijos menores de edad. El incidente, captado en video, ha generado conmoción y cuestionamientos sobre los protocolos de actuación de las fuerzas de seguridad durante emergencias. Los hechos ocurrieron el domingo 23 de noviembre en la avenida Madero Norte, cuando la unidad de la Guardia Nacional, que presuntamente se dirigía a atender una emergencia a exceso de velocidad, impactó de costado a una camioneta Jeep Cherokee en la que viajaba una familia. La fuerza de la colisión provocó que la madre y sus dos hijos salieran proyectados del vehículo, perdiendo la vida de manera instantánea.
La patrulla continuó su trayectoria sin control, embistiendo a un motociclista, un ciclista y otro vehículo, para finalmente estrellarse contra un árbol. El motociclista falleció más tarde en un hospital, elevando a cuatro el número de víctimas mortales.
Además, ocho personas resultaron heridas, incluyendo seis elementos de la Guardia Nacional. Debido a que una unidad federal estuvo involucrada, la Fiscalía General de la República (FGR) atrajo la investigación para deslindar responsabilidades. Los alcaldes de Zamora y Uruapan, de donde era originaria la familia, expresaron sus condolencias y anunciaron que los municipios cubrirían los gastos funerarios y médicos de las víctimas y del menor sobreviviente, quien se reporta en estado crítico.
En resumenLa tragedia en Zamora, donde una patrulla de la Guardia Nacional causó la muerte de cuatro civiles en un choque múltiple, pone en el centro del debate la responsabilidad y la capacitación de las fuerzas federales al conducir en situaciones de emergencia. La investigación de la FGR será clave para determinar si hubo negligencia y para establecer un precedente sobre la rendición de cuentas en este tipo de incidentes.