La movilización, que entró en su tercer día, se intensificó tras romperse el diálogo con la Secretaría de Gobernación (Segob). La protesta masiva responde a un pliego petitorio que incluye demandas de seguridad en las carreteras, donde denuncian hasta 70 robos diarios, extorsiones y la desaparición de operadores como Hugo Contreras en Veracruz. También exigen precios justos para sus productos, como un precio de garantía de 7,200 pesos por tonelada de maíz, y rechazan la reforma a la Ley de Aguas. Las negociaciones con la Segob fracasaron, según los líderes de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMOTAC) y el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, quienes acusaron al gobierno de falta de voluntad y de presentar una minuta