La Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) capturó a un policía municipal de Ario de Rosales por su presunta implicación en el homicidio de una mujer, tentativa de homicidio y secuestro agravado, mientras que otros ocho agentes del mismo municipio son buscados por los mismos delitos. Este caso de presunta criminalidad policial ha generado una fuerte respuesta de las autoridades, aunque los agentes prófugos habrían intentado evadir la justicia alegando estar enfermos de COVID-19. La detención de Víctor Hugo “N” se dio en cumplimiento de una orden de aprehensión por hechos ocurridos el 4 de octubre. Según la investigación, cinco unidades de la Policía Municipal de Ario circulaban en Salvador Escalante cuando interceptaron una camioneta Cadillac Escalade con cuatro ocupantes.
Los agentes ordenaron a los pasajeros descender para una supuesta inspección.
Mientras el copiloto obedecía, la conductora, Gabriela Andrea F., intentó reanudar la marcha, momento en que los policías abrieron fuego contra el vehículo. Posteriormente, una persona que viajaba con los policías en otra camioneta presuntamente disparó contra Gabriela Andrea F., privándola de la vida.
Además, uno de sus acompañantes fue secuestrado, golpeado y torturado por los policías municipales, siendo liberado al día siguiente.
El fiscal Carlos Torres Piña confirmó que existen nueve órdenes de aprehensión contra los policías implicados.
En un operativo para cumplimentarlas, los agentes se declararon enfermos de COVID para eludir el arresto. La FGE informó que se mantienen las acciones operativas para capturar a los ocho policías restantes.
Víctor Hugo “N” ya fue internado en el Centro Penitenciario de Alto Impacto, donde un juez resolverá su situación jurídica.
En resumenUn policía municipal de Ario de Rosales fue detenido por su presunta participación en un homicidio, tentativa de homicidio y secuestro, mientras que otros ocho agentes de la misma corporación están prófugos. La Fiscalía de Michoacán continúa con el operativo para su captura, a pesar de que los agentes intentaron evadir a la justicia alegando enfermedad.