El enfrentamiento se desató cuando el personal naval fue agredido con armas de alto poder, obligando a las fuerzas a repeler el ataque. El secretario de Marina, Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, informó que la operación fue el resultado de meses de trabajo de inteligencia naval y coordinación con la Fiscalía General de la República (FGR). Junto con “El Pichón”, fueron detenidos dos de sus colaboradores: Adelemo “N”, alias “Lemu”, identificado como operador logístico, y Miguel “N”, su jefe de seguridad.

La operación también permitió el aseguramiento de laboratorios clandestinos, armas, vehículos blindados y precursores químicos. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó la existencia de la orden de extradición. El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, felicitó al Gabinete de Seguridad mexicano por el éxito de la misión, destacando que “los resultados en las operaciones reflejan que las naciones de México y Estados Unidos pueden lograr cosas importantes cuando trabajan juntas contra quienes representan una amenaza para la ciudadanía”. En mayo de 2025, el Departamento de Justicia de EE. UU. había presentado una acusación formal por “narcoterrorismo” contra Pedro Inzunza Noriega, alias “Sagitario”, y su hijo, “El Pichón”, vinculados al Cártel de los Beltrán Leyva.