Autoridades de San Pedro Garza García, Nuevo León, desmantelaron una fiesta clandestina en la que se encontraban entre 350 y 400 menores de edad, muchos en estado de ebriedad. El operativo resultó en la detención de 11 personas y el decomiso de alcohol, drogas y un arma de fuego, exponiendo una grave situación de riesgo para los adolescentes. El operativo se desplegó durante la noche y madrugada en un domicilio de la colonia San Patricio, tras un reporte inicial por música a alto volumen y una segunda alerta de un padre de familia cuya hija menor se encontraba incomunicada dentro del inmueble. Elementos de la policía municipal, el Grupo de Inteligencia y la Guardia Nacional intervinieron en la propiedad, que según las autoridades era una casa abandonada rentada para el evento. Durante la inspección, localizaron a los menores, a quienes se les había cobrado 300 pesos por el acceso.
En el lugar se aseguraron decenas de botellas de alcohol, sustancias con características de droga, un arma corta calibre 9 milímetros, equipos de radiocomunicación, básculas, cascos balísticos y más de 100,000 pesos en efectivo.
Los 11 presuntos organizadores y trabajadores del evento fueron detenidos y puestos a disposición del Ministerio Público por posible corrupción de menores.
Los adolescentes fueron resguardados y entregados a sus padres o tutores.
El secretario de Seguridad municipal, José Luis David Kuri, afirmó que en San Pedro hay “cero tolerancia” para este tipo de prácticas.