La fuerte detonación, que según testigos “tronó como una bomba”, provocó un incendio que se extendió rápidamente.

Las víctimas mortales fueron identificadas como Ingrid Dannai Macías Ruiz y Daira Jimena García Zapata, ambas de 15 años; Anastacia Rodríguez de León, de 75 años, quien murió bajo los escombros de una barda; y un hombre que fue encontrado carbonizado. Entre los seis lesionados reportados se encuentran menores de uno y tres años.

Protección Civil de Nuevo León informó que la explosión provocó el colapso total de dos viviendas, el colapso parcial de otras dos y afectaciones en 44 domicilios más. Vecinos señalaron que en el lugar del siniestro se vendían cohetes de manera ilegal y que el propietario ya había sido multado previamente.

La Secretaría de Igualdad e Inclusión estatal acudió a la zona para brindar apoyo humanitario a más de 50 familias afectadas, entregando kits alimenticios, cobijas y artículos de higiene, además de realizar un censo de daños para vincular a los damnificados con programas de apoyo.