El objetivo, según el acuerdo, era obtener “crédito por cooperación” para él y su hermano Ovidio.

Sin embargo, los fiscales aclararon que el gobierno de EE.

UU. no solicitó ni aprobó el secuestro, y que no recibirán beneficio alguno por este acto.

Esta confesión confirma la traición que fracturó al Cártel de Sinaloa y desató una violenta disputa interna entre las facciones de “Los Chapitos” y “La Mayiza”, que ha dejado más de dos mil asesinatos en Sinaloa. La declaración de Guzmán López lo convierte en un testigo colaborador, lo que podría reducir su sentencia a menos de cadena perpetua.