Desde su activación el 10 de noviembre hasta el 1 de diciembre, el despliegue federal y estatal ha logrado la detención de 147 personas, el aseguramiento de 60 armas de fuego, casi 7,000 cartuchos, 121 vehículos y 89 artefactos explosivos. Además, se han decomisado importantes cantidades de narcóticos, incluyendo 426 kg de metanfetamina y más de 36,000 litros y kilos de precursores químicos. Una de las acciones destacadas ha sido el combate al robo de hidrocarburos, con la inhabilitación de 27 tomas clandestinas en total, siete de ellas en un solo día. Los operativos, que incluyen patrullajes y reconocimientos a pie, se han concentrado en municipios como Nuevo San Juan Parangaricutiro, Villa Madero, Zitácuaro y Uruapan, con un enfoque en proteger a productores de aguacate y cítricos de delitos como la extorsión y el cobro de piso.
La estrategia también ha permitido desmantelar nueve campamentos clandestinos utilizados por grupos delictivos.













