Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, se declaró culpable de narcotráfico y delincuencia organizada ante una corte federal en Chicago, admitiendo además haber orquestado el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada en 2024. Esta confesión revela una traición en los niveles más altos del Cártel de Sinaloa y marca un punto de inflexión en la dinámica interna de la organización criminal. Como parte de un acuerdo de culpabilidad presentado el 1 de diciembre de 2025, Guzmán López, alias “El Güero Moreno”, narró cómo planeó y ejecutó la captura de Zambada, quien fuera socio histórico de su padre. Según su declaración, citó a “El Mayo” a una reunión en una finca en las afueras de Culiacán con el pretexto de resolver una disputa. Una vez en una habitación privada, un grupo de hombres armados bajo el mando de Guzmán López irrumpió por una ventana previamente desmontada, sometió a Zambada, lo esposó y le cubrió la cabeza. Posteriormente, fue trasladado a una pista aérea y sedado durante un vuelo en avioneta a Nuevo México, donde ambos fueron detenidos por autoridades estadounidenses que ya los esperaban.
Guzmán López admitió que su objetivo era “obtener crédito por cooperación con Estados Unidos para él y para su hermano”, Ovidio Guzmán. Sin embargo, el acuerdo judicial establece explícitamente que el gobierno estadounidense “no solicitó, indujo, sancionó, aprobó ni toleró el secuestro”, y que ni Joaquín ni su hermano Ovidio recibirán beneficio alguno por esta acción.
La confesión confirma la versión que “El Mayo” había dado a conocer a través de una carta, desatando una guerra interna entre las facciones de “Los Chapitos” y “La Mayiza” que ha convulsionado a Sinaloa. A cambio de su cooperación, los fiscales podrían solicitar una pena menor a la cadena perpetua, aunque no inferior a diez años.
En resumenLa declaración de culpabilidad de Joaquín Guzmán López confirma una profunda fractura en el Cártel de Sinaloa, al admitir el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada. Este acto, aunque realizado para obtener beneficios judiciales que le fueron negados, sella una traición que ha reconfigurado el poder criminal en México y ha intensificado la violencia en Sinaloa.