Guzmán López admitió que su objetivo era “obtener crédito por cooperación con Estados Unidos para él y para su hermano”, Ovidio Guzmán. Sin embargo, el acuerdo judicial establece explícitamente que el gobierno estadounidense “no solicitó, indujo, sancionó, aprobó ni toleró el secuestro”, y que ni Joaquín ni su hermano Ovidio recibirán beneficio alguno por esta acción.

La confesión confirma la versión que “El Mayo” había dado a conocer a través de una carta, desatando una guerra interna entre las facciones de “Los Chapitos” y “La Mayiza” que ha convulsionado a Sinaloa. A cambio de su cooperación, los fiscales podrían solicitar una pena menor a la cadena perpetua, aunque no inferior a diez años.