Guzmán López confesó que cometió el secuestro “con la esperanza de obtener crédito por cooperación con Estados Unidos para él y para su hermano”, Ovidio Guzmán. Sin embargo, el fiscal Andrew Erskine aclaró que el gobierno estadounidense no solicitó ni aprobó la operación, y que ninguno de los hermanos recibirá beneficios por este acto. El acuerdo de culpabilidad podría evitarle la cadena perpetua, aunque enfrenta una pena mínima de 10 años. Este suceso desató una violenta pugna entre las facciones de “Los Chapitos” y “La Mayiza” por el control del cártel.