Las víctimas eran originarias de Sinaloa y Jalisco, y versiones periodísticas señalan un posible parentesco con el narcotraficante Rafael Caro Quintero, aunque las autoridades no lo han confirmado.

El incidente ocurrió la tarde del 1 de diciembre en el negocio “Ultra Clean”, ubicado en el estacionamiento de la plaza comercial sobre la autopista México-Querétaro. Un video de seguridad captó el momento en que tres sujetos armados ingresaron al local y, en cuestión de segundos, abrieron fuego directamente contra tres jóvenes que se encontraban lavando su ropa. Dos de ellos murieron en el lugar, mientras que el tercero logró esconderse y sobrevivió al ataque.

Las víctimas fatales fueron identificadas como Emilio Quintero, de 31 años y originario de Culiacán, y Juan Pablo Quintero, de 21 años, de Guadalajara.

Tras el ataque, los agresores huyeron en una motocicleta.

La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) informó que en la escena se encontraron más de 40 casquillos percutidos. Horacio Duarte Olivares, secretario general de Gobierno mexiquense, declaró que “no hay una confirmación del vínculo sanguíneo con el elemento de la delincuencia”, refiriéndose a Caro Quintero, y que la fiscalía continúa con la investigación para esclarecer el móvil del crimen.