Entre las víctimas mortales se identificó a las adolescentes Ingrid Dannai y Daira Ximena, ambas de 15 años. Habitantes de la zona denunciaron que las autoridades municipales, encabezadas por el alcalde Francisco Esquivel Garza, tenían conocimiento de la venta ilegal de pirotecnia en el lugar pero hicieron caso omiso a las alertas. Tras la tragedia, la Secretaría de Seguridad Pública de Pesquería implementó el “Operativo Centinela”, mediante el cual se decomisaron 19 kilogramos de pirotecnia en otra vivienda de la colonia Colinas de Santa Engracia. La fiscalía estatal continúa con la investigación para determinar la causa exacta de la explosión y deslindar responsabilidades, sin descartar dar vista a la FGR por posibles delitos federales.