Durante el operativo, se aseguró un arsenal significativo que incluía 11 armas largas, dos ametralladoras, dos fusiles Barret calibre .50, artefactos explosivos improvisados, tres vehículos y un dron.

La Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) informó que la intervención fue resultado de seis meses de trabajo de inteligencia. Tras la detención, se reforzó la seguridad en la capital chihuahuana con el despliegue de 350 agentes y unidades blindadas para prevenir posibles reacciones delictivas.