El asalto, que no dejó oficiales heridos, resultó en cuatro patrullas baleadas y varios vehículos incendiados, evidenciando el uso de armamento de alto poder. El ataque se registró la tarde del domingo 7 de diciembre en un tramo carretero cercano al panteón municipal, mientras los agentes realizaban labores de patrullaje. Según informes de la Fiscalía de Distrito Zona Occidente, un convoy de entre 10 y 15 vehículos, incluyendo al menos una unidad con blindaje artesanal y armamento empotrado, irrumpió en la zona y abrió fuego contra las unidades policiales. A pesar de la magnitud de la agresión, no se reportaron policías fallecidos ni lesionados. En el lugar, los agentes de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) encontraron cuatro patrullas municipales con múltiples impactos de bala.

En las inmediaciones del panteón, se localizaron dos vehículos particulares totalmente calcinados: una pick-up Ford y una SUV Dodge Durango. Horas después, en una brecha cercana, se halló otra pick-up Chevrolet Silverado incendiada.

El personal de Servicios Periciales aseguró en las distintas escenas una gran cantidad de casquillos de diversos calibres, incluyendo .223, 7.62x39, .308 y .50, lo que confirma el uso de armamento de alto poder por parte de los agresores.

La Fiscalía continúa con la investigación para identificar a los responsables y determinar la ruta que siguieron tras el ataque.