La detonación causó daños a la unidad y dejó a cinco oficiales lesionados. La Secretaría de Seguridad estatal informó que los agentes fueron trasladados a la zona metropolitana para su valoración; cuatro se reportaron fuera de peligro y uno con lesiones que requerían mayor atención, pero estable. Las autoridades federales y estatales resguardaron la zona, que es conocida por ser un territorio en disputa entre grupos delictivos. Estos ataques con explosivos representan una escalada en las tácticas de violencia, afectando tanto a la población civil como a las fuerzas de seguridad que operan en la región.