El gabinete de seguridad federal ha identificado un cambio significativo en el modus operandi del robo al transporte de carga, que se ha desplazado de las carreteras federales hacia parques industriales y vías estatales. Esta reconfiguración es una respuesta directa al reforzamiento de la vigilancia en los principales corredores logísticos del país, obligando a las organizaciones criminales a adaptar sus tácticas. Según informaron autoridades de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), trabajos de inteligencia revelaron que los grupos delictivos ahora vigilan a los transportistas desde centros logísticos y zonas de resguardo para identificar horarios, rutas y tipo de mercancía. El secretario Omar García Harfuch explicó que este nuevo patrón motivó la implementación de la “Operación Senda” del 9 al 12 de diciembre en 46 municipios del Estado de México. En este despliegue participaron más de 2,000 elementos de la Guardia Nacional, Ejército, Marina y autoridades estatales, enfocándose en intervenir predios, talleres y bodegas utilizadas para resguardar vehículos y mercancía robada.
Como resultado, fueron detenidas 68 personas, se aseguraron 137 inmuebles y se recuperaron 178 vehículos de carga.
La fiscal Sandra Karen Orihuela detalló que las detenciones impactaron a ocho organizaciones delictivas, entre ellas Los Tilicos, Los Pantera y La Empresa.
Un elemento clave identificado es el uso de “sindicatos y pseudo sindicatos para simular operaciones lícitas”, como USON y Acme, alterando vehículos robados para redistribuir la mercancía.
El comandante de la Guardia Nacional, Hernán Cortés, informó que, pese a este desplazamiento, en noviembre se registró una reducción del 13% en el robo a transporte de carga a nivel nacional en comparación con octubre.
En resumenLas autoridades federales y estatales han detectado que el robo de carga se está moviendo de las carreteras a los parques industriales, respondiendo con la 'Operación Senda' en el Estado de México. Este operativo resultó en 68 detenciones y el aseguramiento de numerosos inmuebles y vehículos, afectando a varias células criminales que utilizaban pseudosindicatos para encubrir sus actividades ilícitas.