Durante el incidente, siete agentes fueron desarmados, golpeados y privados momentáneamente de su libertad.

Tras estos hechos, se generó el enfrentamiento en el que las autoridades abatieron a un civil que portaba ropa táctica y chaleco antibalas. En el operativo posterior, se logró el aseguramiento de un arsenal considerable que incluía nueve fusiles de asalto, dos ametralladoras, cargadores y cartuchos.

Además, se incautaron cinco vehículos, entre ellos un Jeep Wrangler, una Ford Raptor y una GMC.

Las autoridades bloquearon los accesos a Santa Bárbara y San Francisco del Oro para realizar revisiones vehiculares y garantizar la seguridad de la zona. Aunque inicialmente se reportó la muerte de dos agentes, esta versión no fue confirmada oficialmente por las autoridades, quienes continúan con las investigaciones para dar con todos los responsables.