La violencia comenzó en la cabecera municipal, en la colonia Insurgentes, y se extendió a distintos puntos.
La Fiscalía General del Estado confirmó el hallazgo de cinco cuerpos, dos de ellos calcinados dentro de un vehículo. La situación escaló con el bloqueo de la autopista Mazatlán-Tepic a la altura del kilómetro 180, donde unidades de carga pesada fueron incendiadas para obstruir la circulación por casi 12 horas, afectando una de las principales vías de comunicación del noroeste del país. Como respuesta, se desplegó un operativo interinstitucional con elementos del Ejército, la Marina, la Guardia Nacional y corporaciones estatales para restablecer el orden.
Durante las labores de limpieza, las autoridades localizaron y destruyeron de manera controlada varios artefactos explosivos artesanales. La gravedad de la situación motivó el anuncio de una visita del secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, para presidir una reunión de seguridad en la Tercera Región Militar en Mazatlán y evaluar la crisis en el sur de Sinaloa. El alcalde de Escuinapa, Víctor Diaz Simental, reconoció la tensión vivida y afirmó que la presencia de las fuerzas armadas había comenzado a devolver la tranquilidad a la población, a la que se le había recomendado resguardarse en sus hogares.













