Durante el enfrentamiento, siete uniformados resultaron lesionados; dos de ellos requirieron hospitalización, pero se reportan estables. En medio de la confrontación, un grupo más numeroso, estimado en 80 personas, despojó a los elementos de seguridad de dos armas largas y dos cortas. Además, tres patrullas resultaron con daños y una de ellas, la unidad 055, fue retenida por los habitantes. Reportes extraoficiales, no confirmados por las autoridades, señalan que un presunto talamontes identificado como Aldo Pliego perdió la vida y otros tres civiles resultaron heridos.

Tras los hechos, se desplegó un operativo con personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional y policías estatales y municipales para restablecer el orden y recuperar la unidad retenida, evidenciando la tensión y violencia asociadas a la explotación ilegal de recursos naturales en la región.