Los estados que concentran el mayor número de casos son Sinaloa, con 46 policías asesinados; Guerrero, con 37; Guanajuato, con 36; Michoacán, con 33; y Veracruz, con 24. Estas cifras reflejan la vulnerabilidad que enfrentan los elementos de seguridad en regiones con fuerte presencia de grupos delictivos. La situación en Chihuahua también es descrita como “crítica”, donde portar una placa se ha convertido en una profesión de alto riesgo. El informe subraya que la tendencia no se ha detenido con el cambio de gobierno federal, ya que desde el 1 de octubre de 2024 hasta el 18 de diciembre de 2025, se han contabilizado al menos 430 homicidios de agentes. Durante el sexenio anterior (2018-2024), la organización documentó un total de 2,456 policías asesinados. El reporte de Causa en Común alerta que el uniforme ya no impone respeto y que las estrategias actuales no son suficientes para proteger a quienes tienen la labor de salvaguardar a la ciudadanía, dejando a muchas familias de oficiales en luto y evidenciando un desafío persistente para el Estado mexicano en materia de seguridad pública.