Los sicarios, identificados como Brian Ulises, quedaron lesionados y fueron detenidos en calidad de detenidos.

Este ataque ocurrió apenas un día después de que el director de la policía local, Bernardo Cajero Reyes, afirmara que la extorsión en el mercado había disminuido en un 80%. El martes por la noche, una abarrotera en la misma zona también fue atacada a balazos e incendiada, presuntamente por motivos de extorsión, aunque no hubo lesionados en ese incidente. La Fiscalía General del Estado ya investiga ambos eventos para determinar la línea de investigación y si están relacionados.