La Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) recordó que, históricamente, los días 25 de diciembre y 1 de enero se registran niveles extremadamente altos de contaminación por partículas finas (PM2.5), principalmente debido al uso masivo de fuegos artificiales.
Estas concentraciones alcanzan sus picos durante la madrugada, afectando de manera desproporcionada a niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades respiratorias. Legalmente, el artículo 28 de la Ley de Cultura Cívica de la CDMX establece como infracción “detonar o encender cohetes, juegos pirotécnicos, fogatas o elevar aeróstatos sin permiso de la autoridad competente”. Las multas van de 21 a 30 Unidades de Medida y Actualización (UMA), además de un posible arresto de 25 a 36 horas. Para combatir esta práctica, se activó el Operativo Cero Pirotecnia, con vigilancia reforzada en mercados, tianguis y en la red del Metro, donde ya se han decomisado más de 320 kilogramos de material pirotécnico en estaciones como Merced y Pino Suárez. Además del impacto ambiental y las sanciones, las autoridades destacaron el efecto negativo en los animales de compañía, que sufren miedo, ansiedad y estrés por el ruido de las explosiones.













