Este fenómeno subraya los crecientes riesgos que enfrentan los agentes en el cumplimiento de su deber a lo largo del país. Según datos de la organización Causa en Común, al 18 de diciembre de 2025 se contabilizaron al menos 336 homicidios de policías a nivel nacional, lo que representa un aumento del 8% en comparación con el mismo periodo de 2024. Los estados con mayor número de casos fueron Sinaloa, con 46; Guerrero, con 37; Guanajuato, con 36; Michoacán, con 33, y Veracruz, con 24.
A nivel de corporaciones, la mayoría de las víctimas pertenecían a policías municipales (217), seguidas de estatales (99) y federales (20).
La violencia ha afectado a agentes en activo, en su día de descanso e incluso a exoficiales, como se documentó en Veracruz. Casos específicos ilustran la gravedad de la situación: en Culiacán, el agente Luciano “N”, con 13 años de servicio, fue asesinado a balazos al salir de su turno; en Naucalpan, un policía municipal murió al intervenir en una riña durante la Navidad; y en Apatzingán, una oficial fue ultimada en su día de descanso. En Chihuahua, un análisis del periodo 2018-2025 reveló que los agentes ministeriales de la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Agencia Estatal de Investigación (AEI) representan el 44.8% del total de 127 policías asesinados en la entidad, evidenciando una particular vulnerabilidad en las áreas de investigación.












