En el marco de los operativos de seguridad decembrinos, autoridades de diversos municipios del país decomisaron toneladas de pirotecnia ilegal. Estas acciones buscan prevenir accidentes, incendios y afectaciones a la salud pública asociados a la venta y uso no regulado de productos explosivos durante las fiestas de Navidad y Año Nuevo. En Delicias, Chihuahua, un operativo conjunto entre el Ejército Mexicano y la Dirección de Seguridad Pública Municipal resultó en el decomiso de más de dos toneladas de explosivos y pirotecnia en una bodega del Ejido El 10, la cual no contaba con los permisos correspondientes. En San Pedro Tlaquepaque, Jalisco, se aseguraron 300 kilogramos de pólvora en tianguis y mercados. En Celaya, Guanajuato, se han decomisado alrededor de 470 kilogramos durante la temporada, mientras que en Pachuca, Hidalgo, la cifra supera los 158 kilogramos.
Otros municipios como San Luis Potosí, Mérida y Aguascalientes también reportaron importantes aseguramientos.
Estos operativos, a menudo denominados "Operativo Cohetón", involucran la coordinación de Protección Civil, policías municipales, Guardia Nacional y la SEDENA. Las autoridades han vinculado el uso de pirotecnia con el incremento de incendios de pastizales y una mala calidad del aire, como se reportó en Irapuato y el Valle de Toluca, lo que llevó a la activación de contingencias ambientales.
En resumenLos decomisos masivos de pirotecnia en todo el país evidencian un problema persistente de comercio ilegal y un desafío para la seguridad pública. La acción coordinada de las autoridades es crucial para mitigar los riesgos de accidentes e incendios, aunque la demanda y venta clandestina, a menudo en redes sociales, dificultan su erradicación total.