Un oficial de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México perdió la vida en un acto de servicio al frustrar un robo a casa habitación en la alcaldía Álvaro Obregón. El suceso desencadenó una persecución que se extendió por varios kilómetros hasta la zona de Polanco, en la alcaldía Miguel Hidalgo. La tarde del domingo 28 de diciembre, el Policía Segundo Román Martínez Estrada, adscrito a la Unidad de Protección Ciudadana San Ángel, junto con otro compañero, acudió a un reporte de robo en un domicilio de la calle Lluvia y la avenida Paseo del Pedregal, en la colonia Jardines del Pedregal. Al llegar, los oficiales sorprendieron a varios sujetos saliendo de la vivienda. Al notar la presencia policial, los delincuentes intentaron huir y uno de ellos abrió fuego contra los agentes. El oficial Martínez Estrada repelió la agresión, logrando herir a uno de los asaltantes, pero recibió un impacto de bala en la costilla que le causó la muerte posteriormente en un hospital. Los agresores escaparon en una camioneta azul que, averiada por los disparos, chocaron cuadras adelante.
Tras abandonar el vehículo, robaron un automóvil particular para continuar su fuga.
Este segundo vehículo fue localizado más tarde en las inmediaciones de la alcaldía Miguel Hidalgo, cerca de Plaza Antara en Polanco, junto con una caja fuerte que presuntamente habían sustraído.
El titular de la SSC, Pablo Vázquez Camacho, confirmó el deceso del oficial y expresó sus condolencias, asegurando que "no habrá impunidad para quienes cometieron este cobarde ataque".
La SSC rindió honores fúnebres al policía, reconociendo su trayectoria de más de 30 años y su acto heroico. Las áreas de inteligencia de la SSC y la Fiscalía General de Justicia (FGJ) trabajan para detener a los responsables.
En resumenEl policía Román Martínez Estrada murió tras ser baleado al frustrar un robo a una casa en la colonia Jardines del Pedregal. A pesar de estar herido, el oficial logró lesionar a un agresor antes de fallecer. La persecución de los delincuentes se extendió hasta Polanco, donde abandonaron un vehículo robado y una caja fuerte.