Un ataque armado de gran escala en una zona residencial de Zapopan, Jalisco, dejó un saldo de tres personas fallecidas, incluyendo una menor de edad, y cuatro heridos. La agresión, dirigida contra un empresario que viajaba en un vehículo de lujo, se caracterizó por su prolongada duración y el uso de armamento de alto poder. El violento suceso ocurrió la mañana del 29 de diciembre en los límites de Guadalajara y Zapopan, en el cruce de la avenida Topacio y la calle Brillante. Según los informes, más de 30 individuos a bordo de al menos siete vehículos interceptaron una camioneta Lamborghini Urus color naranja y abrieron fuego. Los escoltas de las víctimas repelieron la agresión, lo que desató una balacera que se extendió por más de 15 minutos y dejó más de 200 casquillos percutidos en la escena. Las víctimas mortales fueron identificadas como el empresario y comerciante del Mercado de Abastos, Alberto Prieto Valencia, alias "El Prieto", su hija de 16 años, quien falleció en el hospital, y uno de sus escoltas.
Otros cuatro guardaespaldas resultaron gravemente heridos.
La Fiscalía del Estado de Jalisco descartó el robo como móvil, confirmando que se trató de un ataque directo. Una de las líneas de investigación, según el Secretario General de Gobierno, Salvador Zamora, indaga posibles vínculos de la víctima con "rifas colombianas" y préstamos informales en el Mercado de Abastos. Tras el ataque, se desplegó un masivo operativo de seguridad con fuerzas federales, estatales y municipales, incluyendo un helicóptero, que resultó en el aseguramiento de vehículos presuntamente utilizados por los agresores, aunque no se reportaron detenciones inmediatas.
En resumenEl brutal ataque armado en Zapopan, que resultó en la muerte de un empresario, su hija y un escolta, evidencia la persistencia de la violencia de alto impacto en Jalisco y ha motivado una investigación a gran escala sobre el posible involucramiento del crimen organizado.