El director de Tránsito Municipal de Culiacán, Francisco Javier Zazueta Lizárraga, fue asesinado en un ataque armado en la sindicatura de Aguaruto, convirtiéndose en el primer mando policial ultimado en 2026. El homicidio, perpetrado con armas de alto poder, subraya la grave crisis de violencia que enfrenta Sinaloa y la vulnerabilidad de los servidores públicos. El atentado ocurrió la mañana del 5 de enero, alrededor de las 08:00 horas, cuando Zazueta Lizárraga, conocido con el indicativo “El Z1”, circulaba en una camioneta Toyota Tacoma blanca sobre el bulevar Adolfo López Mateos. Sujetos armados lo interceptaron y abrieron fuego con fusiles de asalto, provocando que el funcionario perdiera el control del vehículo y se impactara contra un poste.
A pesar de que logró pedir auxilio por radio, y que su hijo llegó al lugar para trasladarlo a un hospital, Zazueta Lizárraga fue declarado muerto al llegar al nosocomio.
La Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal lamentó el deceso, destacando sus 32 años de servicio ininterrumpido en la corporación, donde había escalado desde agente de crucero hasta asumir la dirección de Tránsito en noviembre del año anterior. El alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil condenó el ataque y aseguró que “no se tenía registro” de amenazas previas contra el mando. Este asesinato ha sido calificado por analistas como una “alerta gravísima” sobre el nivel de violencia en el estado, que, según datos de la FGE, registró en 2025 su año más violento en los últimos 14 años. El crimen se suma a una preocupante estadística de policías asesinados en Sinaloa, con un promedio de cuatro a cinco al mes.
En resumenEl asesinato del director de Tránsito de Culiacán evidencia la escalada de violencia en Sinaloa y la exposición de los funcionarios de seguridad. A pesar de su larga trayectoria y la ausencia de amenazas reportadas, fue víctima de un ataque directo que ahora investiga la Fiscalía estatal en un contexto de disputas entre grupos criminales y un repunte histórico de homicidios en la región.