El Estado de México también figura entre las entidades más violentas, con 20 policías asesinados.

Del total de víctimas, 321 eran hombres y 27 mujeres. Desde el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, el 1 de octubre de 2024, se han contabilizado 442 policías asesinados, de los cuales la mayoría (273) pertenecían a corporaciones municipales. Las formas de muerte registradas incluyen masacres, mutilaciones, descuartizamientos y tortura.

El informe “Las policías en México.

Radiografía de un retraso crónico” de la misma organización, destaca que las condiciones laborales precarias, especialmente a nivel municipal, contribuyen a la vulnerabilidad de los agentes. La falta de acceso a prestaciones básicas, salarios bajos, carencia de equipamiento y una regulación deficiente son problemas persistentes. Además, la organización subraya la necesidad de fortalecer el desarrollo y la profesionalización de los cuerpos policiales y de emprender programas de investigación para disminuir la impunidad que prevalece en la mayoría de estos crímenes.