Las investigaciones se vieron complicadas debido a que las cámaras de videovigilancia exteriores del cuartel no estaban en funcionamiento al momento del suceso.

Compañeras de la agente expresaron en redes sociales su rechazo a la versión de la autolesión, exigiendo justicia con la consigna “A Dalila la mataron”. Este caso se suma al de otra agente de la GN, Stephania Carmona Rojas, quien murió en octubre pasado en el 51 Batallón de la GN en Acapulco, un hecho inicialmente reportado como accidente en una práctica de tiro pero que derivó en la detención de un sargento segundo y es investigado como feminicidio.