El desplome inicial se remonta al 10 de octubre, cuando declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre una posible nueva guerra comercial con China provocaron una liquidación masiva. El sentimiento del mercado se ha deteriorado hasta un estado de “miedo extremo”, con liquidaciones de posiciones apalancadas que superaron los 1.9 mil millones de dólares en 24 horas y una caída de la capitalización total del mercado cripto por debajo de los 3 billones de dólares. La presión vendedora se extiende a otras criptomonedas importantes como Ethereum, Cardano y Solana, que también han registrado pérdidas de dos dígitos.

A nivel institucional, el ETF de Bitcoin de BlackRock (IBIT) registró salidas diarias récord, y grandes inversores corporativos como Strategy (antes MicroStrategy) ven sus posiciones en riesgo. Factores macroeconómicos, como un mercado laboral estadounidense más fuerte de lo esperado que reduce las probabilidades de un recorte de tasas de interés por parte de la Reserva Federal, han fortalecido al dólar y añadido presión sobre activos como Bitcoin.