La corrección del mercado fue abrupta y profunda.
Bitcoin (BTC), la principal criptomoneda, se desplomó desde su máximo histórico de aproximadamente 126,000 dólares registrado a principios de octubre, cayendo por debajo de los 81,000 dólares y tocando un mínimo cercano a los 80,600 dólares la semana pasada. Esta caída del 35% es la peor desde el llamado "invierno cripto de 2022", marcado por el colapso de la plataforma FTX. La liquidación masiva no se limitó a Bitcoin; arrastró a todo el ecosistema de activos digitales, cuya capitalización total perdió más de un billón de dólares. El sentimiento del mercado se deterioró rápidamente, como lo refleja el Índice de Miedo y Codicia (Fear & Greed Index), que se situó en un nivel de 12 sobre 100, indicando un estado de "miedo extremo".
Otras criptomonedas importantes como Ethereum, Solana y XRP también sufrieron caídas significativas, aunque mostraron signos de recuperación junto con Bitcoin. La magnitud de la venta masiva y la velocidad con la que se produjo han dejado al mercado en un estado de vulnerabilidad, con analistas de instituciones como Deutsche Bank advirtiendo que es incierto si Bitcoin logrará estabilizarse tras esta fuerte corrección.













