El impacto se extendió a todo el ecosistema digital.

La capitalización total del mercado cripto volvió a caer por debajo de los 3 billones de dólares, con otras criptomonedas importantes como Ethereum, XRP, Solana y Dogecoin registrando retrocesos de entre 9% y 11%.

La ola vendedora también golpeó a las empresas del sector que cotizan en bolsa.

Strategy (antes MicroStrategy), el mayor tenedor corporativo de Bitcoin, vio sus acciones hundirse más de un 10%. De manera similar, la plataforma de intercambio Coinbase Global cayó un 5.4%, mientras que las mineras Riot Platforms y MARA Holdings también registraron pérdidas.

Analistas atribuyen esta caída a una combinación de factores.

Juan Pérez, director de trading en Monex EU, señaló que “el entusiasmo por el sector cripto y tecnológico muestra signos de debilitamiento”, citando un pesimismo creciente sobre la sostenibilidad del crecimiento. Este sentimiento se vio reforzado por una salida récord de 3,600 millones de dólares de los ETFs de Bitcoin al contado en noviembre, según Morningstar Direct, lo que sugiere una menor confianza institucional. Además, analistas de Deutsche Bank apuntaron a la incertidumbre regulatoria en Estados Unidos, donde un proyecto de ley clave para el sector cripto sigue estancado en el Senado, como un factor que pesa sobre el mercado.