Bitcoin inició diciembre con una caída abrupta superior al 7%, marcando su peor jornada desde marzo y borrando una parte significativa de sus ganancias recientes. El desplome de la principal criptomoneda generó una ola de ventas masivas que impactó a todo el ecosistema de activos digitales, desde otras monedas hasta las acciones de empresas relacionadas con el sector. El inicio de diciembre trajo consigo una fuerte corrección para el mercado de criptomonedas. Bitcoin registró una caída diaria superior al 7%, su retroceso más pronunciado desde marzo, pasando de cotizar por encima de los 91,000 dólares a caer por debajo de los 85,000 dólares, alcanzando niveles de 84,555 dólares. Este movimiento se produce tras un noviembre negativo en el que la criptomoneda perdió más de 18,000 dólares, marcando su peor desempeño mensual desde 2021, según distintas fuentes. La corrección acumulada desde su máximo histórico de 126,210 dólares, alcanzado el 6 de octubre, ya se acerca al 33%. El desplome generó una liquidación masiva de posiciones largas que, según datos de Coinglass, sumaron 392.4 millones de dólares, lo que intensificó la presión vendedora.
El impacto se extendió a todo el ecosistema digital.
La capitalización total del mercado cripto volvió a caer por debajo de los 3 billones de dólares, con otras criptomonedas importantes como Ethereum, XRP, Solana y Dogecoin registrando retrocesos de entre 9% y 11%.
La ola vendedora también golpeó a las empresas del sector que cotizan en bolsa.
Strategy (antes MicroStrategy), el mayor tenedor corporativo de Bitcoin, vio sus acciones hundirse más de un 10%. De manera similar, la plataforma de intercambio Coinbase Global cayó un 5.4%, mientras que las mineras Riot Platforms y MARA Holdings también registraron pérdidas.
Analistas atribuyen esta caída a una combinación de factores.
Juan Pérez, director de trading en Monex EU, señaló que “el entusiasmo por el sector cripto y tecnológico muestra signos de debilitamiento”, citando un pesimismo creciente sobre la sostenibilidad del crecimiento. Este sentimiento se vio reforzado por una salida récord de 3,600 millones de dólares de los ETFs de Bitcoin al contado en noviembre, según Morningstar Direct, lo que sugiere una menor confianza institucional. Además, analistas de Deutsche Bank apuntaron a la incertidumbre regulatoria en Estados Unidos, donde un proyecto de ley clave para el sector cripto sigue estancado en el Senado, como un factor que pesa sobre el mercado.
En resumenEn conclusión, el mercado de criptomonedas, liderado por Bitcoin, sufrió una severa contracción a principios de diciembre, marcando su peor jornada en meses. Este desplome fue impulsado por un sentimiento de pesimismo generalizado, una salida récord de capital institucional de los ETFs de Bitcoin y la persistente incertidumbre regulatoria. Las consecuencias se extendieron más allá de los activos digitales, afectando negativamente a las acciones de empresas clave del sector como Strategy y Coinbase, lo que demuestra la creciente interconexión del ecosistema cripto con los mercados financieros tradicionales y la sensibilidad del sector a la confianza de los inversionistas institucionales.