Aunque el banco central reconoce que estos activos pueden generar mayor eficiencia y reducir costos en algunas transacciones, advierte sobre la importancia de una regulación adecuada para evitar que un mal manejo impacte la estabilidad financiera del país.

Banxico subraya los riesgos inherentes si estos instrumentos no están debidamente respaldados o supervisados, lo que podría generar vulnerabilidades sistémicas.

Este doble enfoque, que combina la fiscalización de operaciones para prevenir delitos y la cautela ante nuevos instrumentos que podrían afectar la macroeconomía, demuestra una postura regulatoria más madura y proactiva por parte de México.