Sin embargo, esta expansión no ha pasado desapercibida para las autoridades financieras.

El Banco de México (Banxico) emitió advertencias sobre los riesgos que estos activos podrían representar para el sistema financiero si no se regulan adecuadamente, señalando la importancia de evitar que una mala regulación impacte la estabilidad. En la misma línea, la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) de Estados Unidos comenzó a evaluar el uso de stablecoins como colateral en los mercados de derivados, lo que indica un movimiento regulatorio hacia la adopción de infraestructura financiera basada en blockchain, pero bajo una supervisión más estricta. Este doble panorama de crecimiento acelerado y creciente escrutinio regulatorio definirá el futuro de las stablecoins.