El presidente Donald Trump anunció una nueva y agresiva ola de aranceles sobre productos importados, destacando un gravamen del 100% a farmacéuticos de empresas que no fabriquen en Estados Unidos. Esta medida proteccionista, que entrará en vigor el 1 de octubre, busca incentivar la producción nacional y fortalecer la economía, aunque genera preocupación por un posible aumento de la inflación y una desaceleración del crecimiento económico. La política arancelaria, comunicada a través de la red social Truth Social, forma parte de la estrategia de seguridad nacional de la administración. Trump especificó que el arancel del 100% se aplicará a “cualquier producto farmacéutico de marca o patentado, a menos que una empresa ESTÉ CONSTRUYENDO su planta de manufactura farmacéutica en Estados Unidos”. Aclaró que la condición de “estar construyendo” se cumplirá si “la construcción ya ha comenzado”, eximiendo así a las empresas que ya han iniciado obras.
Esta medida sigue a una advertencia previa de julio, donde se amenazó con aranceles del 200% si las farmacéuticas no trasladaban su producción a suelo estadounidense en un plazo de 18 meses. Además del sector farmacéutico, Trump anunció aranceles del 25% a camiones pesados, del 50% a gabinetes de cocina y muebles de baño, y del 30% a muebles tapizados.
El presidente justificó estas acciones como una defensa contra la “competencia desleal exterior” y para proteger a los fabricantes nacionales por razones de “Seguridad Nacional y otras”. Sin embargo, analistas advierten que estos gravámenes adicionales corren el riesgo de intensificar una inflación ya elevada y frenar el crecimiento económico, creando nuevos niveles de incertidumbre para los empleadores que ya se adaptaban a impuestos de importación previos.
En resumenLa imposición de aranceles significativos por parte de Trump busca presionar la manufactura local, especialmente en el sector farmacéutico, bajo un argumento de seguridad nacional. La estrategia, aunque busca proteger la industria doméstica, genera incertidumbre económica y temores de un impacto negativo en la inflación y el crecimiento.