La Corte Suprema de Estados Unidos emitió una orden de emergencia que autoriza a la administración del presidente Donald Trump a proceder con la revocación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para aproximadamente 350,000 migrantes venezolanos, dejándolos en una situación de vulnerabilidad ante la deportación. Esta decisión del máximo tribunal suspende un fallo previo de un tribunal inferior, presidido por el juez de distrito Edward Chen en San Francisco, quien había determinado que el gobierno canceló incorrectamente el TPS para los venezolanos. La orden de la Corte Suprema se mantendrá vigente mientras el caso continúa su curso en los tribunales inferiores, pero en la práctica, elimina la protección legal que impedía la expulsión de estos migrantes. El gobierno de Trump ha buscado activamente eliminar diversas protecciones migratorias, incluyendo el TPS para un total de 600,000 venezolanos y 500,000 haitianos que habían recibido el amparo durante la administración anterior de Joe Biden.
Los abogados de los migrantes advirtieron al tribunal que, tras una intervención similar en mayo, algunas personas ya habían perdido sus empleos y hogares, e incluso habían sido detenidas y deportadas. La jueza Ketanji Brown Jackson, en su disidencia, criticó duramente la decisión, calificándola como “otro grave mal uso de nuestro expediente de emergencia” y una “gratuita y perjudicial interferencia en casos pendientes en los tribunales inferiores mientras hay vidas en juego”.
El TPS, creado por el Congreso en 1990, es un programa diseñado para evitar deportaciones a países que enfrentan desastres naturales, conflictos civiles u otras condiciones peligrosas.
En resumenMediante una orden de emergencia, la Corte Suprema ha permitido que la administración Trump ponga fin a la protección contra la deportación para unos 350,000 venezolanos amparados por el TPS. Aunque el litigio legal no ha concluido, la decisión expone a miles de migrantes a la expulsión inmediata, en una medida criticada por los jueces liberales del tribunal.