El gobierno federal de Estados Unidos ha entrado en un cierre parcial debido a la incapacidad del Congreso para aprobar un nuevo presupuesto, desencadenando una intensa batalla política entre la administración Trump y los legisladores demócratas. La parálisis amenaza con despidos masivos de empleados federales y afecta la operación de múltiples agencias gubernamentales. El punto central del desacuerdo es la financiación de la atención médica. Los demócratas exigen la renovación de los subsidios de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (conocida como Obamacare), que expirarán a finales de año, y la revocación de recortes a Medicaid aprobados en la ley presupuestaria de Trump. La bancada republicana, por su parte, acusa a la oposición de buscar intencionalmente el cierre para, según afirman sin pruebas, otorgar beneficios de salud a inmigrantes en situación irregular.
El presidente Donald Trump ha culpado directamente a los demócratas, declarando: "Cualquier despido es por culpa de los demócratas". La Casa Blanca ha intensificado la presión al advertir que los despidos de trabajadores federales podrían ser de "miles" y que son "inminentes". Trump ha manifestado su intención de aprovechar la situación para realizar recortes permanentes en agencias federales, especialmente aquellas que considera alineadas con los demócratas, y para eliminar programas que no son de su agrado. En un mensaje en su red social, afirmó que el cierre le daba una "oportunidad sin precedentes" para reducir el tamaño del gobierno.
Mientras tanto, cientos de miles de empleados federales han sido suspendidos o trabajan sin goce de sueldo, y servicios no esenciales como museos y parques nacionales han cerrado, afectando a la ciudadanía y al turismo. Las negociaciones en el Senado se han estancado, ya que los republicanos, a pesar de tener mayoría, no alcanzan los 60 votos necesarios para aprobar una extensión presupuestaria sin el apoyo de al menos siete demócratas.
En resumenEl cierre del gobierno federal, provocado por un punto muerto en el Congreso sobre los subsidios de salud, ha resultado en la suspensión de servicios y la amenaza de despidos masivos. La administración Trump culpa a los demócratas, mientras utiliza la crisis como una oportunidad para impulsar recortes presupuestarios y reducir el tamaño del aparato gubernamental.