El presidente Donald Trump ha presentado un ambicioso plan de 20 puntos para poner fin a la guerra en Gaza, el cual ha sido aceptado por Israel pero recibido con condiciones por parte de Hamás. En un tono enérgico, Trump ha advertido al grupo islamista que se enfrenta a la "aniquilación total" si se niega a ceder el control de la Franja y no cumple con los términos del acuerdo. El plan, presentado en la Casa Blanca junto al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, propone un cese al fuego inmediato, la liberación de todos los rehenes israelíes (vivos y muertos) a cambio de prisioneros palestinos, y la formación de un gobierno de transición para Gaza supervisado por el propio Trump y el ex primer ministro británico Tony Blair. Tras la aceptación de Hamás de liberar a los rehenes bajo los términos del plan, Trump instó a Israel a detener "inmediatamente" los bombardeos para facilitar una extracción segura y rápida de los cautivos. A pesar de esto, Israel continuó con sus operaciones militares.
El mandatario estadounidense ha sido enfático en su postura, declarando en su red Truth Social: "Hamás debe actuar con rapidez; de lo contrario, todo se perderá.
No toleraré demoras".
Las negociaciones, con mediación de Egipto, Catar y Estados Unidos, comenzaron formalmente en El Cairo, con la presencia del enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff. Trump ha afirmado que la primera fase del plan, que incluye la liberación de rehenes y una retirada inicial de Israel, "debería completarse esta semana", advirtiendo que de lo contrario "se producirá un derramamiento de sangre masivo".
En resumenLa administración Trump impulsa un plan de paz para Gaza que incluye la liberación de rehenes y un gobierno de transición, respaldado por Israel pero con condiciones de Hamás. Trump ha emitido un ultimátum al grupo palestino, amenazando con una "aniquilación total" si no coopera, mientras las negociaciones avanzan en Egipto en un clima de alta tensión.