El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha impuesto sanciones a una red de ocho individuos y doce empresas mexicanas por su presunta participación en el suministro de precursores químicos para la producción de fentanilo a la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa. Esta acción busca desmantelar las complejas redes financieras que sustentan a las organizaciones criminales y es parte de la prioridad de la administración Trump de detener el flujo de drogas letales hacia su país. Las sanciones, emitidas a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), identifican dos redes principales con sede en Sinaloa. La primera está liderada por la familia Favela López de Culiacán, que opera a través de empresas como Sumilab, S.A. de C.V., dedicada a la comercialización de equipos de laboratorio.
La segunda red está encabezada por Martha Emilia Conde Uraga, alias “Martita”, quien suministra precursores químicos a “Los Chapitos” desde almacenes en Culiacán.
Las medidas implican el congelamiento de todos los activos que estas personas y empresas puedan tener bajo jurisdicción estadounidense y prohíben a ciudadanos y entidades de EE.
UU. realizar cualquier tipo de negocio con ellos.
Según el subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, John Hurley, estas acciones son un paso decisivo para desarticular la infraestructura logística que permite la fabricación de drogas sintéticas que han causado cientos de miles de muertes por sobredosis en Estados Unidos.
En resumenEn un esfuerzo por combatir la crisis del fentanilo, la administración Trump ha sancionado a una red de personas y empresas en México vinculadas a 'Los Chapitos'. La medida busca cortar el suministro de precursores químicos y desmantelar la estructura financiera del Cártel de Sinaloa, reafirmando la lucha contra el narcotráfico como una prioridad de seguridad nacional.