La administración Trump ha intensificado su postura contra Venezuela, ejecutando una serie de ataques militares letales contra embarcaciones en el Caribe, a las que acusa de narcotráfico. El presidente ha justificado estas acciones en el marco de un "conflicto armado no internacional" contra los cárteles de la droga. Donald Trump ha anunciado personalmente varios de estos ataques a través de su red social Truth Social, incluido el quinto operativo que resultó en la muerte de seis personas, elevando el número total de víctimas a 27. El gobierno estadounidense afirma que estas embarcaciones están vinculadas a "redes narcoterroristas ilícitas" y ha desplegado una significativa presencia militar en la zona, incluyendo buques de guerra y un submarino, desde agosto.
Por su parte, el gobierno venezolano de Nicolás Maduro, a quien EE. UU. acusa de liderar el "Cártel de los Soles", ha condenado estas acciones como una agresión destinada a provocar un "cambio de régimen" y ha respondido con la activación de planes de defensa. La legalidad de estos ataques ha sido cuestionada por expertos, quienes dudan de la justificación del uso de fuerza letal en aguas internacionales sin un proceso judicial.
Además, se señala que la mayoría del narcotráfico hacia EE.
UU. no pasa por el Caribe y que Venezuela no está involucrada en el tráfico de fentanilo. La tensión ha escalado a nivel regional, con el presidente colombiano Gustavo Petro sugiriendo que una de las lanchas atacadas era de su país.
En resumenEl gobierno de Trump ha realizado múltiples ataques letales contra embarcaciones en el Caribe, justificándolos como una lucha contra el "narcoterrorismo" venezolano. Estas acciones han elevado la tensión regional y generado cuestionamientos sobre su legalidad y efectividad.