El Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) anunció una serie de represalias contra México por presuntas violaciones al acuerdo bilateral de transporte aéreo, ordenando la cancelación de 13 rutas operadas por aerolíneas mexicanas y limitando severamente las operaciones desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). La medida, firmada por el secretario de Transporte, Sean Duffy, revoca la autorización de rutas existentes y futuras de Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus desde el AIFA hacia destinos como Houston, McAllen, Austin, Nueva York y Chicago, entre otros. Además, se congela la autorización de nuevas rutas desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y se cancelan provisionalmente todos los vuelos combinados de pasajeros y carga (belly cargo) desde el AIFA. El DOT justifica su decisión acusando a México de adoptar políticas “anticompetitivas y discriminatorias” durante la administración anterior para obligar a las aerolíneas a trasladarse al AIFA.
Sean Duffy declaró: “Hasta que México deje de estar jugando y cumpla sus compromisos, seguiremos exigiéndole que rinda cuentas.
Ningún País debería poder aprovecharse de nuestras aerolíneas, nuestro mercado y nuestros pasajeros sin sufrir consecuencias”. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó la decisión, calificándola de unilateral y sin fundamento, y afirmó que “México no es piñata de nadie”. Sheinbaum instruyó a la cancillería a solicitar una reunión con las autoridades estadounidenses para revisar el caso, argumentando que el traslado de la carga aérea al AIFA fue una decisión soberana por razones de seguridad y saturación del AICM. La medida representa un duro golpe para las aerolíneas mexicanas y para el posicionamiento internacional del AIFA.
En resumenEn una drástica medida de represalia, el gobierno de Trump canceló 13 rutas aéreas de aerolíneas mexicanas y suspendió operaciones clave desde el AIFA, acusando a México de violar acuerdos bilaterales. Mientras la presidenta Sheinbaum defiende la soberanía de México y rechaza la acción, la decisión tensa las relaciones aeronáuticas y amenaza la conectividad entre ambos países.