El cierre parcial del gobierno federal, que se ha extendido por más de un mes, ha provocado una grave crisis en Estados Unidos, afectando a millones de ciudadanos con la suspensión de programas de ayuda alimentaria y la paralización del tráfico aéreo. Mientras la administración Trump y el Congreso se culpan mutuamente, la justicia ha intervenido para ordenar la continuación de los pagos de asistencia nutricional. El impacto más severo ha sido la amenaza de suspensión del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), del que dependen 42 millones de estadounidenses. Ante esta situación, jueces federales en Massachusetts y Rhode Island ordenaron al gobierno de Trump utilizar fondos de emergencia para seguir financiando el programa, calificando el posible cese de pagos como una fuente de “daño irreparable”.
El presidente Trump declaró que estaría dispuesto a financiar el SNAP si los tribunales le proporcionan las “directrices legales apropiadas”.
Paralelamente, el cierre ha causado un caos significativo en el transporte aéreo debido a la escasez de controladores aéreos, quienes, al ser empleados esenciales, deben trabajar sin sueldo.
Aeropuertos clave como el John F. Kennedy (JFK) y LaGuardia en Nueva York han tenido que suspender temporalmente sus operaciones de despegue. El estancamiento político se debe a un desacuerdo en el Congreso, donde los demócratas exigen la extensión de los subsidios del programa de salud Obamacare como condición para aprobar el presupuesto, mientras que los republicanos se niegan a negociar hasta que se reabra el gobierno. En medio de la crisis, Trump instó a los republicanos a usar la “opción nuclear” para eliminar el obstruccionismo (filibuster) en el Senado y aprobar un presupuesto por mayoría simple, una propuesta que fue rápidamente rechazada por líderes de su propio partido.
En resumenEl prolongado cierre del gobierno ha causado una disrupción significativa, amenazando la ayuda alimentaria para 42 millones de estadounidenses a través del programa SNAP y provocando retrasos generalizados de vuelos debido a la escasez de personal. Aunque los tribunales federales han ordenado a la administración Trump que continúe financiando la asistencia alimentaria, el punto muerto político en el Congreso persiste, y la propuesta de Trump de eliminar el obstruccionismo fue rechazada por el liderazgo de su propio partido.