El presidente Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, alcanzaron un importante acuerdo que establece una tregua en la guerra comercial y una nueva cooperación para combatir el tráfico de fentanilo. La decisión se formalizó tras una reunión cara a cara en Corea del Sur, donde ambos líderes pactaron una serie de concesiones mutuas para reducir las tensiones bilaterales.\n\nComo parte del acuerdo, Trump firmó una orden ejecutiva para reducir a la mitad los aranceles adicionales sobre productos chinos, bajándolos del 20% al 10%. Estos aranceles habían sido impuestos como represalia por el presunto papel de China en la cadena de suministro del fentanilo, un opioide sintético que ha causado una crisis de salud pública en Estados Unidos. A cambio, Pekín se comprometió a detener el flujo de precursores químicos utilizados para fabricar la droga hacia Norteamérica. Además, el pacto incluye una suspensión de los aranceles recíprocos más severos hasta el 10 de noviembre de 2026. China también acordó suspender por un año sus controles a la exportación de tierras raras, minerales estratégicos donde casi monopoliza la producción global, y reanudar la compra de grandes volúmenes de soja estadounidense.
Por su parte, Washington suspenderá las nuevas tasas portuarias impuestas a buques vinculados a China.
A pesar de la tregua, la relación sigue siendo delicada.
El embajador chino en Washington, Xie Feng, delineó cuatro “líneas rojas” que Estados Unidos no debe cruzar para mantener el acuerdo, incluyendo temas sensibles como Taiwán y los derechos humanos, lo que demuestra que la desconfianza persiste entre ambas potencias.
En resumenLa reunión entre Trump y Xi resultó en una tregua comercial significativa, con Estados Unidos reduciendo aranceles a cambio de la cooperación de China en la lucha contra el fentanilo y la suspensión de controles a la exportación de tierras raras. Aunque el acuerdo representa un respiro en la guerra comercial, las tensiones subyacentes y las “líneas rojas” establecidas por Pekín indican que la estabilidad de la relación bilateral sigue siendo frágil.