Esta concentración de fuerzas ha llevado a la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE.UU. a emitir una advertencia para que la aviación civil "extreme la precaución" al sobrevolar Venezuela debido al "aumento de la actividad militar". En el marco de esta operación, las fuerzas estadounidenses han atacado más de 20 embarcaciones sospechosas, causando la muerte de al menos 80 personas, acciones que Caracas ha denunciado como "ejecuciones extrajudiciales". La legalidad de estos ataques ha sido cuestionada internamente, incluso por el principal abogado del Comando Sur. A la par de la presión militar, ha habido señales de una posible vía diplomática.
Trump reveló que "en un futuro no muy lejano" sostendrá una conversación con Maduro para decirle "algo muy específico".
Maduro respondió mostrando disposición a un diálogo "cara a cara".
Informes de The New York Times indican que Maduro habría ofrecido renunciar en un plazo de dos a tres años, propuesta que la Casa Blanca rechazó.
Aliados como Cuba, China y Rusia han refrendado su apoyo a Venezuela frente a lo que consideran "amenazas imperiales".













