La retórica del mandatario ha sido calificada como una peligrosa escalada en la polarización política del país.

El conflicto se originó a raíz de un video publicado por un grupo de senadores y representantes demócratas, todos con experiencia militar o en servicios de inteligencia, en el que recordaban a los miembros de las Fuerzas Armadas que su juramento es a la Constitución y que "pueden negarse a acatar órdenes ilegales". En respuesta, Trump utilizó su red social Truth Social para lanzar una serie de ataques, calificando la acción como "COMPORTAMIENTO SEDICIOSO DE TRAIDORES" y añadiendo en una publicación posterior: "¡COMPORTAMIENTO SEDICIOSO, castigable con la MUERTE!".

El presidente también reposteó un mensaje que sugería "colgarlos".

El Partido Demócrata reaccionó de inmediato, describiendo las palabras de Trump como una "absoluta canallada". El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, acusó a Trump de "avivar las llamas de la violencia" y de encender "un fósforo en un país ahogado en gasolina política". La Casa Blanca, a través del subjefe de gabinete Stephen Miller, defendió la postura del presidente, calificando el video de los demócratas como un "llamamiento abierto al personal militar a 'rebelarse contra su comandante en jefe'".